Caminante no hay camino
sin que los ojos de esa princesa
alumbren esta vida
mas que el faro la mar.
Sentimientos arraigados
en este estúpido corazón
que golpea mi pecho
al compás que grita tu nombre.
No hay versos
que rompan esta solitaria noche
sin escuchar el suspiro
de este hombre enamorado.
No hay palabras
que rompan este silencio
que arde en mi pecho
y tapa mi boca.
Porque no hay nada
mas valioso
que un beso
de esos dulces labios.

Comentarios
Publicar un comentario