Me pregunto de que me sirve llorar, de que me sirve que mis lagrimas empañen mis ojos si aunque no pueda verte te tengo siempre presente, me pregunto que cual ha sido mi error, si mirar a las estrellas y darme cuenta de que las dos mas bellas son las que tienes como ojos, si enamorarme de una princesa siendo quien soy, un humilde loco que vive en un sueño. La verdad no lo se, porque cierro los ojos y solo te recuerdo, duermo y te tengo en mis sueños, incluso he prohibido a mis labios que te nombren y ellos no han vuelto a decir palabras. Debe ser un error, un error demasiado grande que acaba con la ilusión de un hombre que solo quiso enamorarse. Ahora me separan la distancia, tanta que ni mis palabras se atreven a cruzarla, quizás sea el miedo, quizás la desconfianza, pero si de algo estoy seguro es que ni el tiempo ni el espacio pueden hacer que me olvide de quien tanto me ha dado y en tan poco tiempo.
Buenos días mi princesa, buenos días mi vida no son mas que horas las que pasaron desde que tu belleza inundaron de nuevo estos ojos que enloquecen con cada mirada a tu persona. Pensando en que mi vida a tu lado es un sueño, un sueño eterno del que nunca quiero despertar, del que al abrir estos ojos ver ese amanecer que solo tu puedes darme. Pensando en la suerte que he tenido de conocer a la mujer mas maravillosa del mundo, con la que soñar despierto es posible, ver un futuro mejor. Eres ese rayo de esperanza al que unirse, con el que poder compartir un mañana, con la que pasear por esos sueños, que antes solo eran eso sueños. Eres esa mujer que un día se cruzo en mi camino, que encendió esta chisca que unos llaman amor, que otros locura y a la que yo llamo vida. Gracias por hacerme creer que los sueños se pueden cumplir, te amo.
Comentarios
Publicar un comentario